Nuestro destino estaba escrito, lo nuestro fue amor a primera vista.
Todo ocurrió hace 11 años, cuando a Leticia se le averió el coche y lo llevó al taller de Juanfran. Él no solo supo arreglar la avería, también, supo conquistar su corazón.
Y desde ese día, nunca se separaron.
Porque a veces el amor de tu vida no llega con flores, sino con una avería.